Es un delito cibernético por medio del cual el delincuente (hacker o cracker) infecta el equipo de cómputo, lo que le permite modificar el explorador de Internet. Así, cuando el cliente pretende ingresar a una página deseada, la conexión se hace a una página falsa creada por el hacker y no al portal que el usuario solicitaba ingresar.
La infección del equipo se lleva a cabo por la ejecución de archivos “dudosos” recibidos por correo o al ingresar a ligas de páginas aparentemente de “interés” o noticias escandalosas.
¿Qué hacer?
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