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Bancomer pronostica que en el 2º semestre la economía volverá a crecer a niveles de alrededor de 3.0%

8 ago 2013

México tendrá un mejor desempeño en crecimiento económico e inflación en la segunda mitad del 2013

  • La economía global muestra un debilitamiento cíclico, sobre todo en países emergentes, y afronta unas condiciones financieras menos favorables. Esto último resultado de un proceso de normalización monetaria por parte de la reserva federal.
  • La informalidad sigue siendo uno de los mayores retos del país al estar asociada con un escaso grado de educación, baja productividad, y nivel de ingreso. Un factor muy relevante para atacar este problema es una reforma educativa que implique mayores niveles y calidad de educación secundaria y terciaria, lo que se podría traducir en un incremento en el PIB potencial de la economía.
  • Como había sido anticipado por BBVA Research, la inflación ha regresado claramente por debajo de 4.0%. Esto se explica por el desvanecimiento de los choques de oferta y una inflación subyacente que se sitúa en mínimos históricos. En los siguientes meses se espera que esta situación se mantenga.
  • La comunicación de la Reserva Federal ha sido el principal determinante de los movimientos del tipo de cambio y los rendimientos de la deuda gubernamental en México. Este factor, junto con la eventual aprobación de las reformas, tendrá un peso relevante en los mercados financieros en México en la segunda parte del año.

La economía global muestra un debilitamiento cíclico, sobre todo en países emergentes, y afronta unas condiciones financieras menos laxas.

El escenario económico global es menos favorable que el vigente hace tres meses, lo que lleva a una revisión a la baja de la perspectiva de Producto Interno Bruto (PIB) mundial hasta un crecimiento en 2013 del 3.1%, dos décimas menos de lo previsto hace tres meses. Para 2014 se mantienen las expectativas de expansión, en este caso hasta el 3.8%, dos décimas menos de lo previsto el trimestre pasado. Detrás de ese deterioro y de la consecuente revisión de previsiones subyacen, al menos, dos motivos. Por una parte, las economías emergentes están experimentando una desaceleración más intensa de lo esperado. Por su repercusión global, destaca la moderación del crecimiento en China que tiene efectos que van desde la propia Asia hasta las economías sudamericanas. En segundo lugar, se ha producido un evento no esperado, al menos en el momento en el que se produjo, como es el endurecimiento de las condiciones financieras a nivel global. Este tensionamiento ha sido resultado fundamentalmente de la reacción del mercado a la comunicación de la Reserva Federal (Fed) sobre sus planes de disminuir paulatinamente la tercera ronda de su programa de expansión cuantitativa.

En México, la desaceleración observada en el 1S13 tendrá un carácter transitorio, y la economía habrá de acelerarse en el segundo semestre del año hacia niveles de 3.0% y continuar creciendo por arriba de ese nivel en 2014.

La desaceleración observada en la primera parte del año es resultado de un menor dinamismo en la construcción, las exportaciones tanto petroleras como no petroleras, y el gasto público. En este sentido, se espera que sean estas mismas variables las que se aceleren en la segunda mitad del año. Por una parte se espera que la demanda externa se fortalezca ante la expectativa de que EE.UU se acelere resultado de tres factores: i) menores recortes al gasto en el segundo semestre del año al haberse reducido ya el déficit esperado en el 2013, ii) incremento en el consumo en respuesta a un efecto riqueza por mayores precios de la vivienda y las acciones, y iii) mejoras recientes en el mercado laboral. Por otra parte, en México el gasto público se acelerará para cumplir con el nivel aprobado en el presupuesto.

La informalidad sigue siendo uno de los mayores retos del país al estar asociada con un escaso grado de formación escolar, baja productividad, y nivel de ingreso.

Por ejemplo, entre los ocupados cuyo máximo nivel de instrucción es la primaria, el 80% labora en algún tipo de informalidad, mientras que entre los trabajadores con estudios superiores, únicamente alrededor de 20% se encuentra en esta situación. De tal manera que un factor muy relevante para atacar el problema de la informalidad es la mejora en calidad y cantidad educativa. Considerando que el nivel educativo está relacionado con la productividad y crecimiento económico, una reforma educativa que implique mayor eficiencia en el rendimiento escolar, particularmente en niveles de educación secundaria y terciaria, se podría traducir en un incremento en el PIB potencial de la economía. No obstante, el resto de reformas también es muy relevante para aumentar la inversión y productividad, y en consecuencia el crecimiento económico, por lo que el grado de avance de las reformas que se han planteado en la agenda legislativa será clave para el crecimiento de los próximos años.

Como se anticipaba, la inflación ha regresado claramente por debajo de 4.0% apoyada por el desvanecimiento de los choques de oferta y una inflación subyacente que se sitúa en mínimos históricos.

Al interior de los componentes de la inflación ha habido un gran contraste. La inflación subyacente alcanzó un nuevo mínimo histórico al ubicarse en 2.9% a/a en promedio en el segundo trimestre, mientras que la inflación no subyacente tuvo el peor trimestre desde los últimos tres meses de 2004 al registrar una inflación anual de 9.8% en el mismo periodo. Como consecuencia, en cuanto los choques de oferta comenzaron a desvanecerse, la inflación general cayó súbitamente, alcanzando ya un nivel de 3.5%. Se espera que la inflación continúe bajando en los próximos meses y se mantenga por debajo de 3.5% anual el resto de 2013. No obstante, entre los riesgos al alza sobre este escenario destacan la aparición de nuevos choques de oferta y un nuevo periodo de inestabilidad financiera que deprecie el peso.

En este escenario benigno de inflación, la consideración de Banxico sobre "la rapidez y profundidad" de la desaceleración económica sugiere que un recorte en la tasa de fondeo no es descartable. No obstante, éste dependerá de cómo se pondere y se prevea la aceleración de la actividad económica en el segundo semestre, y en menor medida de la posible disminución de la volatilidad cambiaria. Adicionalmente, se ha encontrado evidencia de que Banxico toma en consideración para su decisión medidas monetarias tanto convencionales como no convencionales de otros bancos centrales, por lo que nuevos acontecimientos en este sentido también podrían influir.

Los mercados financieros parecen entrar a un proceso de normalización ante la expectativa de una reducción del ritmo de compra de activos financieros por parte de la Fed, reduciendo así la liquidez hacia niveles más consistentes con su promedio histórico.

En este entorno, la comunicación de la Fed y su interpretación por parte de los mercados ha sido el principal determinante de los movimientos del tipo de cambio y los rendimientos de la deuda gubernamental en México (y otros países emergentes). En los próximos meses, los mercados podrían retomar una cierta diferenciación positiva del peso por tres razones principalmente: a) México será uno de los principales beneficiados de la aceleración esperada de la economía de EE.UU en la segunda mitad del año; b) en términos relativos, la leve subvaluación del peso lo vuelve una divisa atractiva; c) la próxima presentación de iniciativas de reformas; y d) la solidez y estabilidad macroeconómica y financiera. Por ello, se espera que el peso mantenga una tendencia de apreciación en lo que resta del año y alcance un nivel promedio de 12.40 pesos por dólar (ppd) en 4T13. Sin embargo, cambios en la política monetaria de la Reserva Federal impactarían la prima de riesgo global, introduciendo nuevamente episodios de volatilidad, posiblemente temporales, sobre la divisa.

Contacto:

Carmen Peña Álvarez
Comunicación Externa
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carmen.pena@bbva.bancomer.com